El montaje sirve para ordenar todos los planos dentro de una película. Cada obra audiovisual está compuesta por una sucesión de planos. El montaje es el final de un proceso, pero hay que tenerlo presente desde el principio. Por eso, antes de rodar, hay que prever todos los planos que nos harán falta a la hora del montaje. No pasa nada por rodar un plano de más, pero una película se puede estropear por rodar un plano de menos. En resumen, las principales funciones del montaje audiovisual son:
Descartar todos los planos que no dan sentido a la película o que están mal rodados.
Alargar o acortar la duración de la película intercalando más o menos planos.
Crear el ritmo cinematográfico que hace que la película sea amena o aburrida. Para conseguir el ritmo se alternan planos largos y cortos.
Reglas del montaje:
La regla de la gradación de escala. A un plano general largo (por ejemplo un paisaje) no le puede seguir un primerísimo plano (por ejemplo un detalle del rostro). Hay que intercalar planos de escala intermedia entre ambos porque el salto es demasiado grande y el espectador no lo entiende: ¿dónde estaba ese personaje en el paisaje anterior? ¿Hemos cambiado de lugar?
La regla de los 90º. Si colocamos seguidos dos planos de la misma escala estos deberán tener una diferencia en el eje de tiro de la cámara de al menos 90º. De lo contrario, al ser planos tan parecidos parece que ha habido un error o un corte, al menos un efecto extraño y desagradable para el espectador.
La regla del salto de eje. Dos planos consecutivos se deben rodar siempre desde el mismo lado del eje de la acción. Por ejemplo, en una conversación rodada con el método de plano-contraplano (primero se ve a uno de los personajes de frente y al otro de espalda y, luego, al contrario) la cámara debe estar siempre en el mismo lado del eje que forma la línea recta que forman los dos personajes. Así, el personaje A está siempre a la derecha y el B a la izquierda y viceversa.
El concepto de raccord.
Raccord de mirada. Si los planos A y B muestran separadamente a dos personajes que se miran, el personaje A debe mirar hacia el borde derecho del encuadre y el personaje del plano B debe mirar hacia la izquierda. Pero se en dos planos sucesivos los dos personajes miran hacia el lado del encuadre, la sensación del espectador es de que no se miran, o incluso de estar mirando a un tercer personaje.
Raccord de dirección. Si un personaje o un coche salen del plano por la derecha, para entrar de nuevo en el encuadre del siguiente plano debe hacerlo por la izquierda. Sin embargo, si entra en el segundo plano por la derecha, el espectador pensará que el coche ha cambiado de dirección.
Raccord de posición. En los cambios de plano con continuidad de espacio, se observa que cuando dos personajes están encuadrados en un plano y con unas posiciones determinadas (por ejemplo A a la derecha y B a la izquierda), el siguiente plano debe respetar tanto el tamaño del encuadre como la posición de ambos personajes, bajo riesgo de que provoquen confusión en el espectador.
El montaje es el final de un proceso, pero hay que tenerlo presente desde el principio. Por eso, antes de rodar, hay que prever todos los planos que nos harán falta a la hora del montaje. No pasa nada por rodar un plano de más, pero una película se puede estropear por rodar un plano de menos.
En resumen, las principales funciones del montaje audiovisual son:
Reglas del montaje:
El concepto de raccord.